La trampa tecnológica
“Debió llamarse el iPad 2S”, escribió David Pogue, columnista de tecnología del New York Times, sobre el nuevo iPad. Se llamó así, el “nuevoiPad”, no iPad 3, como le correspondía por ser la tercera versión. Para Pogue, sin embargo, Apple simplemente debió agregar una S al iPad 2 –como lo hizo con el iPhone 4S–, con lo que se aludía a que la tabletapenas presentaba pequeñas mejoras y no se trataba de un producto realmente renovado. Si Apple, ícono de los avances tecnológicosde los últimos años, parece ofrecer cada vez menos por cada update, ¿qué será del resto de productos tecnológicos? A continuación un repaso de la evolución de tres categorías claves del sector –la fotografía digital, las computadoras y las tablets– y un análisis de si han aumentado los beneficios para el consumidor.
¿Avanzando o retrocediendo?
“Vivimos en una época de beneficios decrecientes”, sostiene el fotógrafo profesional y experto en tecnología Thom Hogan en su blog byThom. “El aumento en la calidad de imagen no parece tener fin, pero cada generación [de cámaras] tiende a poseer menos beneficios evidentes”. Durante la época de cámaras análogas –que usaban negativos–, la empresa fotográfica Nikon demoraba ocho años para renovar su cámara más profesional; ahora, cuatro. La rapidez de los cambios es más acentuada entre las cámaras compactas, que se renuevan anualmente. En consecuencia, las mejoras de cada nueva versión son menores.
Ello se ha traducido, según Hogan, en una “resistencia” por parte de los usuarios a no seguir el ritmo de actualizaciones marcado por las empresas fotográficas, dado que “los beneficios de cada nueva versión de las cámaras se hacen cada vez más difíciles de notar, lo que a su vez dificulta que un consumidor justifique el upgrade”. El propio Hogan recomienda a los fotógrafos –inclusive a los profesionales– renovar su equipo cada dos generaciones, pues el valor agregado obtenido por la renovación es mínimo.
Un ejemplo de esto son los megapíxeles (MP), uno de los criterios más usados al evaluar cámaras. “Si bien tener más megapíxeles suena genial (…), en realidad se requiere de cuatro veces más píxeles para duplicar la resolución”, explica Hogan. Es decir, para doblar una resolución de 12 mp, se necesitaría de 48 mp, no 24. Considerando que la cámara SLR más avanzada de Nikon tiene 24 mp y la de Canon 21 mp, queda claro que upgrades de 12 a 14 mp son ínfimos.
MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS MARIA RAMOS

Mas de lo de siempre, le cambian de letra minuscula a mayuscula y ya los venden como nueva generacion, lo cual aumenta el costo y solo le cambian el orden de las opciones, las imagenes y color y listo "nueva generacion" que engaño.
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